Los viajeros tienen claro cuáles son los destinos ideales para el próximo festivo. Según la última consulta de la revista Viajar, Andalucía es la gran triunfadora en la lista de las ciudades más bonitas de nuestro país. Con el puente de mayo a la vuelta de la esquina, estas cuatro joyas del sur se posicionan como las favoritas para una escapada inolvidable.
Pero ojo, el ranking no se queda solo en el sur; hay tesoros en el norte y el interior que están despertando pasiones este año.
Sevilla
La capital hispalense lidera las preferencias gracias a su combinación imbatible de clima, historia y esa «idiosincrasia» que se respira en cada esquina.
Perderte por el barrio de Santa Cruz o cruzar a Triana para tapear en sus tabernas centenarias y dejarte deslumbrar por su arquitectura regionalista y su imponente catedral gótica.
El embrujo de las flores en Córdoba
La ciudad califal sigue hechizando a quienes la visitan, especialmente ahora que sus patios están en pleno esplendor.
Imprescindible: La Mezquita-Catedral y un paseo por sus callejas blancas llenas de macetas.
Granada
Pocas cosas pueden competir con la silueta de la Alhambra. Es el destino perfecto para quienes buscan una mezcla de cultura y romanticismo.
La experiencia definitiva: disfrutar de la puesta de sol desde el Albaicín con vistas directas al palacio nazarí.
Cádiz y Úbeda: las joyas que completan el póker
El ranking destaca la luz única de la «Tacita de Plata» (Cádiz) y la majestuosidad monumental de Úbeda, en Jaén, una joya del Renacimiento que siempre sorprende.
Otros tesoros de España que arrasan este año
Si buscas cambiar de aires y prefieres el frescor del norte o la piedra dorada de Castilla, estos destinos completan la lista de los más deseados:
- San Sebastián (País Vasco).
- Santander (Cantabria).
- Toledo (Castilla-La Mancha).
- Salamanca (Castilla y León).
- Girona (Cataluña).
Para los que buscan algo diferente, la lista se cierra con la energía de Gijón y Pamplona, el encanto rural de Frías, el arte mudéjar de Teruel y el color canario de San Cristóbal de la Laguna.